La Mayordomía del Stmo. Cristo del Prado
Queridos vecinos:
Desde la Mayordomía del Cristo os dirigimos unas palabras con la alegría de saber que el Cristo del Prado es el centro de vuestra casa y de vuestra familia.
Este año, la Iglesia nos invita a aprovechar el regalo del Año Jubilar bajo el lema «Peregrinos de esperanza» Gracias a la tradición y devoción al Cristo del Prado, recibida de nuestros antepasados, estamos llamados a mantener encendida la llama de la esperanza que nos ha sido dada y hacer todo lo posible para que cada uno de los que tenemos a nuestro lado recupere la certeza de mirar con corazón confiado, a nuestra Sagrada Imagen que nos lleva a Cristo Crucificado y Resucitado, nuestra verdadera esperanza.
Sabemos que la devoción al Cristo del Prado nos lleva al cielo, salva almas. Nuestros padres, hermanos, esposos, hijos, amigos… muy posiblemente en el lecho de muerte se acordaron de nuestro Cristo. Ellos necesitan de nuestra oración para que lleguen cuanto antes a contemplar la gloria de Dios en el cielo. Para ello, en este año Jubilar tenemos la oportunidad de ganar, de forma específica, indulgencia plenaria para nosotros o para la salvación de nuestros difuntos, en diferentes lugares sagrados de nuestra diócesis.
El Cristo del Prado nos lleva al Cristo Eucaristía, al Sagrario, a la Misa… Y nos recuerda que los demás son otro Cristo. Cada celebración de las fiestas en su honor es una oportunidad para recuperar el sentido de fraternidad entre nosotros, reconociendo que todos somos parte de la misma iglesia, de la misma parroquia.
Os invitamos a participar en todos los actos religiosos programados. No olvidemos que cada oración es un acto de amor hacia El y una forma de acompañar a nuestros seres queridos. No hay oración ni esperanza que nuestro Cristo no acoja; acerquémonos a Él con confianza.
Como habéis podido observar, en estos meses estamos realizando trabajos de limpieza y mantenimiento del tejado de la Ermita. Si no se hacen tareas de mantenimiento, cuando tengamos malas condiciones meteorológicas, tendremos graves problemas y el interior de la Ermita se deteriorará. Así, como el tejado protege y resguarda lo que está en su interior, nuestra fe y devoción al Cristo, abriga y cuida lo más profundo de nuestros corazones. Al cuidar este espacio sagrado, también cuidamos de nuestra propia espiritualidad y nuestro compromiso con Cristo.
Este año desde la Mayordomía hemos querido que en la petición se entregue una medalla por cada casa o familia. No es por casualidad o por capricho sino con el sentido de recordar la presencia de Cristo en nuestras familias. No es un amuleto, sino un símbolo de la fe, de la unidad como cristianos, de la devoción al Cristo del Prado y de nuestra relación personal con Dios. Todas las medallas están ya bendecidas el día de la Visita al Cristo. Esperamos que esta fe, oración y devoción traiga gracias y protección a quien la lleve
y a su familia.
Os animamos a acercaros al Cristo del Prado, a hacerle una visita y aprovechar a presentarle vuestras peticiones y agradecimientos, que podéis escribir y echar en la urna. La Ermita está abierta siempre.
Aprovechemos este regalo para alimentar nuestra fe y esperanza cada día.
Por último, os agradecemos la generosidad de abrirnos la puerta y dejarnos entrar en vuestra casa.
¡Viva el Santísimo Cristo del Prado!
Con cariño.











